1310, 2014

…hacia una Educación de Dominio Público

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Control SocialTal y como comentábamos en la publicación anterior, son los Estados y sus gobiernos cambiantes los propietarios por la fuerza de los actuales sistemas educativos. Por eso, al no permitirse su administración, planificación o gestión por parte de los propios profesionales y usuarios, al final lo que se denomina como ‘Educación Pública’ resulta atender a intereses y necesidades del Estado más que a los intereses y las necesidades de la población misma.

De esta forma, la educación queda atrapada en la falacia del constructivismo social que denunciaba Hayek. El constructivismo social se basa en la creencia de que la realidad social puede ser construida, modificada y controlada, en toda su complejidad, al antojo de cualquier entidad reguladora con capacidad para imponer sus reglas. Sin embargo la educación, al igual que ocurrió con el lenguaje o la economía, son funciones que, por su necesidad en la construcción de una sociedad, surgieron desde un principio de forma espontánea y han ido evolucionando de forma natural hacia estructuras más complejas y estables (como es hoy en día el amplio cuerpo teórico de la pedagogía y lo es también la cantidad de recursos y metodologías que han ido surgiendo de la propia práctica docente). Históricamente, la educación no se comienza a practicar por la existencia previa de un gobierno que la organice, sino que se trata de un proceso connatural a la condición social del ser humano. Y, precisamente por tratarse de una función social básica y necesaria, ha sido por lo que pasó a señalarse como uno de los objetivos principales para ser intervenido por los incipientes estados modernos.

Constructivismo Social HayekLa educación no nos fue expropiada por los Estados para asegurarla a todas las poblaciones. Fue expropiada por la fuerza (a golpe de decreto) para asegurarse que así cumpliría la función que los mismos Estados precisaban, esto es: para infundir la necesidad de vivir bajo un orden estatal; para inculcarnos el nacionalismo; y para amoldarnos a la estructura económica decidida por los gobernantes. De la necesidad del cumplimiento de tales objetivos es de donde surgió el carácter obligatorio y universal de la Educación Pública. La educación no se estatalizó por puro altruismo. Desengañémonos. Si hubiera sido así, los Estados habrían cedido su gestión a los propios profesionales y usuarios (que son quienes realmente conocen las necesidades educacionales y disponen de los mejores recursos para atenderlas) en lugar de tratar de intervenir y controlar todo el proceso educativo.

Esta exposición sobre el desarrollo histórico en […]

1209, 2014

La fértil promiscuidad

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Yo no he sidoTras un prolongado periodo improductivo en el blog, he tomado la decisión de dejarlo crecer en base al principio RERO (Release Early, Release Often) en que se resume la ética de la comunidad del Open Source Software. Se entiende muy gráficamente a través de la siguiente cita (traducción propia) del artista ‘post-internet’ Harm van den Dorpel: “Libera pronto. Libera a menudo. Delega todo cuanto puedas. Y sé abierto hasta el punto de la promiscuidad”.

La falta de publicaciones, sin embargo, no ha estado carente de una meticulosa dedicación que tan sólo se ha ido traduciendo en decenas de caóticos borradores. ¿El motivo? No es otro más que la obsesión por la circularidad con la que he crecido desde la infancia a través de la música, los libros y las películas con las que crecí. Es la necesidad de que toda publicación tenga un buen desenlace, o una conclusión que cierre con cierto pulido las cuestiones abiertas en un principio.El círculo de la vida La búsqueda de la sensación que se obtiene al rellenar el último hueco de un puzzle de diez mil piezas. Ese momento en que se remata aquello por lo que habíamos comenzado la faena… ese instante que, al igual que al llegar el orgasmo, te hace exclamar: ¡Siii! Esa búsqueda incesante por darle un sentido prediseñado a la vida, por descubrir qué es aquello que debemos hacer y en qué momento para poder concluirla como el último capítulo de una buena serie. Es la resistencia antinatural a la que nos abandonamos para poder seguir moviéndonos con seguridad en nuestra zona de confort y así evitar asumir riesgos.

Pero la vida no es ningún círculo, y mucho menos podemos prediseñarla. La vida es un devenir, y va tomando forma por sí misma (aunque con nuestra ayuda, por supuesto). Cada vida, cada historia, cada día, cada momento, cada publicación… desde que dan comienzo van transcurriendo sin más, incluso aunque decidamos no intervenir de ninguna forma. Cada una de ellas va adoptando formas únicas, algunas veces más predecibles y otras, de vez en cuando, excepcionales. Y nuestras posibilidades para poder intervenir en nuestra propia vida, en cada una de nuestras historias, en cada nuevo día, en cada instante, o en cada escrito, se pueden reducir a dos:

  • tratar de encerrarlas en una […]