701, 2017

Víctimas de las apariencias

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Ni los tatuajes, ni las capuchas, ni una estética disruptiva te hacen un delincuente, de la misma forma que un traje y una corbata tampoco te hacen una persona decente.

A simple vista, puede parecer que, en el juego de las apariencias, quien sale perdiendo siempre es la persona que no acepta la norma estética socialmente más aceptada, la persona que asume una estética disruptiva o alejada del canon estético predominante. Y es cierto que, generalmente, tan sólo por motivo de un aspecto inusual o transgresor las personas pueden llegar a ser mal vistas o incluso rehuídas. Pero eso no significa que dichas personas sean realmente víctimas de las apariencias, ni tampoco quiere decir que salgan perdiendo absolutamente nada.

En realidad, quienes adoptan una estética cualquiera, aún a pesar de estar alejada o de romper frontalmente con lo normalmente establecido, lo hacen porque es así como se sienten identificadas. En ocasiones también coincidirá con lo convencional. La cuestión es que su recompensa se encuentra en lograr sentirse identificados, a gusto y cómodos, de una forma particular, ya sea personal o en grupo. Y lo que puedan opinar los demás no supone en realidad ninguna desventaja, ya que no es eso lo que buscan precisamente al adoptar una estética no convencional.

Ahora bien, las personas que son criticadas, o incluso en ocasiones excluídas, por no aceptar una imagen normalizada… si en realidad no son ellas quienes están siendo perjudicadas, ¿quién sale perdiendo entonces en el mundo de las apariencias? Si lo pensamos bien, con mayor probabilidad las más perjudicadas suelen ser aquellas personas que evalúan y juzgan a los demás por las apariencias. Quienes se dedican a juzgar, aunque piensen que se sitúan en una posición de superioridad y de control moral, en realidad son carne de cañón. Y esto es así porque también hay personas que se dedican a engañar a otras. Y la persona que engaña encontrará siempre el camino más fácil utilizando las apariencias para conseguir su objetivo. No quiere decir que todas las personas con una apariencia socialmente más acogedora pretenda engañarnos, pues supone también un atajo sencillo para quien trata honestamente de ser más fácilmente aceptado por los demás. Pero es precisamente esa facilidad de aceptación y acogimiento la que aprovechan las personas con intenciones […]

2503, 2015

Desconectados

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Esclavo de la tele¿Qué crees que te sucedería si te alejaras por un tiempo del bombardeo mediático de noticias y debates sobre corrupción y política electoral? Pudiera parecer que nos desconectamos del mundo, pero… ¿hasta qué punto es realmente útil estar al tanto de este tipo de noticias que, además, sabemos que coparán la atención de la mayor parte de los medios de comunicación durante lo que resta de año?

Cuando los principales medios de comunicación cacarean al unísono un mismo tipo de información y de discurso, algo turbio se esconde detrás. Detectamos cierto tufo extraño y sabemos que, si nos dejamos llevar, al final nos intoxicamos. De ahí que podemos leer cada vez más publicaciones y opiniones alertándonos, por ejemplo, de intencionadas cortinas de humo,Medios de Formación de Opinión o también deduciendo que lo más nocivo de las campañas de acusaciones de corrupción es que se produce de forma colateral una grave desafección política en el electorado, provocando como consecuencia en el imaginario colectivo una generalización de la condición de corrupta hacia toda la clase política. Pero creo que estas ideas son erróneas. Ni tratan de ocultar algo, ni tratan de desprestigiar la clase política.

Todas estas campañas masivas sobre corrupción, y en general todo tipo de acusaciones que rodean a la propaganda electoral, creo que en realidad favorecen la imagen y los intereses del propio sistema enquistado establecido. ¿Y cómo puede ser esto? Pues porque, aún en su desmoronamiento, logran mantener la atención centrada constantemente en aquellos aparatos que son de control exclusivo del estado, dándoles así mayor valor e importancia de la que realmente tienen respecto a nosotros. Dando así a entender, además, que lo crucial en el ámbito social, que lo decisivo y trascendental en nuestras vidas, se desarrolla entre apretones de manos, adjudicaciones, sobres y despachos. Que todo se decide en ese otro mundo “superior”, de altas esferas e innaccesible, y no en nuestro entorno más inmediato.

Y todos esos políticos, sindicalistas, empresarios y personajes famosos metidos en todo tipo de turbios asuntos y trapicheos, en realidad no son tan distintos a nosotros. Son sólo personas, con todo lo bueno y lo malo que podemos llegar a tener cualquier otra,Bien o Mal de igual forma que podemos observar comportamientos deleznables también en […]

2208, 2014

Una violación perpetua

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Aunque esta publicación aparece a colación de las violaciones cometidas que han saltado estos días a la primera plana del circo mediático, creo necesario recalcar lo perjudicial que supone abordar las agresiones sexuales como casos concretos cuando la realidad cotidiana lo que nos muestra es que nuestra cultura actual lo que supone es una agresión sexual constante hacia las mujeres. Es lo que se viene denominando como la cultura de la violación, a la que principalmente alimentamos y de la que de forma inexcusable formamos parte los hombres, nos guste o no. Esa cultura que te garantiza que sufrirás una constante agresión sexual de por vida por no haber nacido hombre.

Desde esta perspectiva, rescatamos hoy de las redes sociales una publicación de la compañera Isis Brand, por la necesidad de este tipo de reflexiones que de una vez nos lleven a formularnos la pregunta ‘¿pero qué coño nos pasa?‘ que nos brinde como respuesta el inicio de determinantes reacciones:

El caso de los violadores grupales de Málaga nos recuerda que se nos olvidó leer la letra pequeña de las recomendaciones anti-violación del Ministerio de Interior. Había allí otras pautas que nos advertían que cambiar tus hábitos cotidianos y vivir en una burbuja de paranoia contra los hombres que te cruzas no te salvará de la violación; no ir sola por la calle, cerrar las cortinas de casa, dejar luces encendidas y cambiar nuestro nombre en el buzón no es suficiente.

De hecho, puede pasar que:
a) Te guste un chico y que sus colegas interpreten que pueden penetrarte todos.
b) Que lo hagan en un callejón.
c) Que posteriormente se lleven tus pertenencias.
d) Que la policía te encuentre llorando.
e) Que el parte médico indique un desgarro anal,
y que todo esto no sea violación.
Es una relación dentro de los parámetros de normalidad y consentimiento.

Lo que subyace a todo esto es esa letra pequeña que decíamos arriba y que reza así:
“Mujer, jamás des signos de deseo sexual, actividad libidinosa o atracción erótica hacia ningún ser porque ése será motivo suficiente para […]