Atracador“El gobierno, al igual que un atracador, nos dice: tu dinero o tu vida. Y la mayoría de los impuestos son pagados bajo la amenaza de esa coacción.

Pero el atracador al menos toma sobre sí la responsabilidad, peligro y delito de su propio acto. No pretende tener ningún derecho sobre ti, ni tiene la impudicia de presentarse como un protector.

El atracador, una vez que te ha quitado tu dinero, te deja en paz y no te va siguiendo intentando convencerte de que es tu soberano y que tiene el deber de protegerte” (Lysander Spooner)